He iniciado un proyecto que tenía en mente desde hacía tiempo. Vamos a ver a dónde me lleva.
Espiritualidad y Religión, Sexo, Política, Psicoterapia, Cultura y Arte combinados a diestra y siniestra.
He iniciado un proyecto que tenía en mente desde hacía tiempo. Vamos a ver a dónde me lleva.
Estimado Carlos,
Vi tu el video y suena realmente muy interesante tu propuesta. Yo lo veo como un llamado a la autenticidad de la persona. Lamentablemente el rol de género esta muy arraigado en nuestra cultura latina y el machismo lidera ese prototipo. Particularmente siempre lo he visto como algo dañino y perjudicial ya que parte de ese prototipo conlleva a la discriminación, es decir, si no eres como yo (o sea, como el colectivo) estas mal, estas equivocado o eres un bicho raro. Yo me pregunto: ¿Como sería el rol de género de alguien que no haya sido formado por esas creencias?, sería algo bien interesante de analizar. Considero que es un gran reto para ti el hacer que las personas interesadas se sometan a ese autodescubrimiento, a ese renacer del ser, todo en pro de su bienestar y crecimiento personal. Felicitaciones por la iniciativa y te deseo mucho éxito! Estaré pendiente de los avances.
Saludos!
Rafael Baralt
@raguniano
Hay un gestaltista un tanto famoso que fue discípulo de Fritz Perls llamado Claudio Naranjo y el dice que básicamente nuestra problemática mundial se deriva de la orientación patriarcal de la sociedad. Pero mas en tono con lo que tu hablas en el video, toda esa cosa del machismo, la homofobia, la rigidez de los estereotipos de genero y la violencia con que la sociedad o los machos reaccionan con la gente que no los sigue, derivan como dice este autor, de la organización patriarcal de la sociedad…
Y como tu, creo que no son muchos los machos que estén motivados a realizar un cambio o estén lo suficientemente desapegados de la opinión de sus pares para realizarlo.
Ante todo un cordial saludo. Quisiera presentarle una inquietud que he tenido desde hace algún tiempo (y que su video ha reafirmado) con el propósito de generar un debate sano.
A pesar de ser consciente de la influencia de las estructuras sociales como factores que construyen al género, como estudiante de Neurociencia no puedo evitar dejarme seducir por un enfoque evolutivo, filogenético, darwinista, o como quiera llamarlo – la base teórica que sustenta prácticamente TODO lo que la ciencia de hoy intenta dilucidar sobre los seres humanos. Es una enfoque que se extiende hasta el campo de la psicología, las emociones, el comportamiento humano. Teniendo esto en cuenta, aunque creo firmemente que los cánones del machismo, lo que es masculino o femenino y el rol de género están condicionados (al menos parcialmente) por el entorno social, es innegable que existen diferencias fisiológicas entre mujeres y hombres que dan origen a algunos rasgos de comportamiento estereotipado del género masculino (ejemplo: más testosterona = mayor tendencia a conducta agresiva, territorial, competitiva que caracteriza precisamente al macho alfa) y femenino (ejemplo: el planteamiento que sostiene que las mujeres tienden a tener menos sexo casual que los hombres porque a diferencia de estos, sólo son fértiles una vez al mes). Si bien es cierto que 1. también existen ciertas expectativas sociales, dogmáticas, religiosas que posiblemente restrinjan el potencial comportamiento sexual de las mujeres y/o 2.los homosexuales han hecho que Darwin se revuelque en su tumba por demostrar que por naturaleza, al igual que muchos otros miembros del reino animal, buscan sexo sin fines reproductivos, estos dos puntos no son argumentos suficientemente pesados para rechazar una aproximación evolutiva al comportamiento humano. Dado este panorama, ¿hasta qué punto podemos deconstruir el género? ¿podemos hablar de una teoría del género desde una perspectiva netamente sociológica sin tomar en cuenta algunas consideraciones biológicas?
En un formato menos académico, quisiera felicitarlo por su blog. Leerlo ya era un placer, pero escucharlo exponer tan articuladamente sus ideas sobre género es pornografía para mis oídos. En mi opinión, es usted uno de los hombres más atractivos de la red.
Hola Rana Tepuyana,
Es una pregunta muy interesante. De hecho, creo que es la pregunta más atractiva que me han hecho desde que empecé este blog (¡y qué decir de los halagos!). Coincido contigo en que, de algún modo, los humanos somos una especie de “sustancia compuesta”, ya no entre mente y cuerpo, sino del cruce entre lo biológico y lo sociocultural. La relación entre ambas dimensiones va desde el planteamiento de la sociobiología más radical – el determinismo biológio de la conducta social – hasta el constructivismo social postmoderno – la pretensión de que podemos deconstruirnos absolutamente.
Yo creo que ambos extremos son igual de ingenuos. Ni la naturaleza tiene una metainteligencia que guía los designios de las especies (¿no termina siendo eso el planteamiento cósmico de Spencer que Darwin echó por tierra?), ni nosotros tenemos el poder para saltarnos el impacto de ciertos condicionantes. Que sea socialmente construido significa que tiene historia, una genealogía; pero de ahí, a pretender que porque conocemos la historia, estamos libres de su efecto, hay mucho por hacer (en última instancia, es de ahí que este experimento me haya resultado difícil de continuar, al menos por los momentos). A propósito de esto, creo que fue Butler quien, atrapada por sus propios razonamientos, llegó a decir en una conferencia que ella no tenía vagina. Este lado del espectro es simplemente ridículo, digo yo.
Me gusta lo que dicen los psicoanalistas lacanianos: “somos organismos atravesados por la palabra”. La presencia del habla marca un salto cualitativo en el que esos “determinantes” se convierten en meros “condicionantes” (mira el hambre, por ejemplo, ‘hambre’ es la etiqueta que resume un conjunto de sensaciones corporales. Lo curioso es que la etiqueta falla: a veces sentimos hambre pero no sabemos de qué. De repente resulta que eso no es hambre, sino un error en la decodificación de las sensaciones corporales presentes). Lo biológico está allí, pero nunca de manera pura; por pero su peso no puede ser, estructuralmente hablando, definitivo. Por cierto, este planteamiento antropológico es similar al de Feuerbach (si te interesa leer al respecto: http://books.google.ca/books?ei=VQStT5HsOKrx6QHg8aWCDQ&id=wvNa43zOPGgC&dq=Feurbach+y+el+Rescate+de+la+Corporalidad&q=). Tenemos un organismo, biológico ciertamente, pero además tenemos una “segunda naturaleza”, la del cuerpo historico/social.
En resumen, ciertamente lo biológico condiciona pero, para nada, es destino. Hay cierto margen de acción y el gran reto, digo yo, es el ejercicio de la libertad, el de averiguar de cuánto y en qué medida podemos hacernos cargo de nuestra existencia.
¡Saludos!