UN CHAMÁN VENDRÁ A ESTE MUNDO
Cuando tenía 17 años fui por primera vez a consulta psicológica. Después de la primera sesión tuve un sueño que los junguianos clasificarían como arquetipal. Me encontraba en una especie de reunión en un bar. Era de noche. Subo al segundo piso del local y me encuentro que está lleno de poncheras con gasolina. Entonces lo entiendo todo, van a cometer un suicidio colectivo prendiéndose fuego; es una especie de bautizo. Salgo despavorido y, detrás de mí, viene la mujer vestida de negro que oficiaba el acto. Me persigue. Corro hasta que me encuentro con una reja. Detrás de ella se encuentran dos perros, los cuales se mantienen muy tranquilos hasta que, de repente, ladran como locos. Entonces entiendo que la dulce viejecita que tengo detrás mío es esa bruja del bar, disfrazada. Cruzo el portón y los perros, que eran tan grandes como unos caballos, ahora son unos cerdos grandes y gordos. Reconozco que uno de ellos, el que se retuerce, es la misma bruja-vieja de antes. Sigo corriendo hasta que me topo con un muro altísimo hecho de madera. Subo hasta el borde y veo a lo lejos un valle. Allá se encuentra una ciudad dorada, lugar al que me dirijo.
Creo que lo mas impresionante no es lo intenso del sueño, sino que 6 años después, leyendo el libro Jung y el Tarot, encuentro que una de las cartas, La luna, contiene todos los elementos simbólicos de aquel sueño de adolescente que inicia su viaje hacia el mundo interno. Allí leí asombrado que, en esta carta,
“la naturaleza regresiva de la Madre Naturaleza es simbolizada por la langosta que vive en las profundidades y camina hacia atrás, los perros rapaces y la mismísima luna, que parece succionar las energías del héroe, desviando sus energías de toda acción con propósito. La Diosa Luna es una bruja y está encantada”.
Más adelante:
“Artemisa, la tranquila diosa lunar, es prima y compañera de Hécate, esa bruja negra de los cruces de caminos cuyos perros pueden quebrar al héroe de limbo en limbo, o enviarlo, rabioso y botando espuma, dentro de una noche perpetua. Esta confrontación puede significar muerte espiritual o anunciar un renacimiento. Sólo en esta región de gran terror es que el tesoro dorado puede ser encontrado”
Y por si esto no fuese, en sí mismo, lo suficientemente pavoroso, la autora del libro, Sallie Nichols, prosigue amplificando la imagen de los perros y el paso por el inframundo como condición para llegar a una ciudad dorada:
“Esperemos que el héroe no destruya a las bestias, pues necesitará su energía y ayuda si quiere avanzar hacia la Ciudad Eterna cuyos portales son celosamente guardados. Él sabe que no puede, simplemente, apaciguar a estas bestias. Los buenos perros guardianes no pueden ser sobornados o engañados. Quizás si él encuentra una manera de aproximarse a ellos, sus ojos acostumbrados a la oscuridad guíen sus pasos a través de la de la noche hasta las torres doradas”.
Desde entonces, este ha sido un tema que me ha cruzado de manera importante. Creo que más allá de los perros, enviados con los que no he tenido mayor problema, el asunto crucial ha sido con las brujas. Ellas han aparecido recurrentemente en mi vida y han tratado, como la mujer del sueño, de atraparme.
Ahora que, por fin, creo haber superado esta etapa. Me permito compartir unas ideas para todos aquellos que tienen que lidiar con sus propias brujas.
CÓMO IDENTIFICAR A UNA BRUJA
Así como Humbert, el protagonista de Lolita, tiene su teoría sobre las nínfulas – esas tiernas muchachitas que lo traen loco-, yo he dedicado algún tiempo a elaborar un poco sobre ¿las brújulas?
Michel Foucault en su libro Los Anormales, habla del fenómeno de las brujas durante la Edad Media. Él muestra cómo esta figura, la de una mujer que ha hecho un pacto con el diablo para obtener poderes a cambio y con los que fastidia a sus vecinos, es una imagen de la resistencia femenina frente al poder que la sociedad, a través de los hombres, ejercen sobre las mujeres.
En este sentido, yo diría que esas brujas de carne y hueso con las que nos topamos algunos son mujeres que tienen su lucha particular y que ven en nosotros (los que caemos presa de sus encantos) un terreno fácil para sentirse afirmadas en su poder. De manera que, si tienes a una mujer que te trae la vida de cuadritos, chequea lo siguiente:
1. Ha tenido (y tiene) una vida muy dura, marcada por la opresión de hombres influyentes; un papá machista y/o abusador, un novio patán, un esposo maltratador del que se divorció o con el que sigue manteniendo una relación tormentosa o, por lo menos insatisfactoria, por ejemplo.
2. No han podido desarrollar su potencial luminoso. De hecho, si no fuese por la dominación masculina que las circunda, habría llegado mucho mas allá de donde está. Se ve que tiene capacidades, pero que no ha podido desarrollarlas; es un ama de casa cuando podría tener una carrera, es una empleada cuando podría ser gerente o tener su propio negocio o, simplemente, podría llevar una vida de soltera pero tuvo que casarse y tener hijitos porque era lo que se esperaba de ella.
3. Está profundamente insatisfecha con su propia vida. No tiene por qué decirlo, pero se le nota a leguas. Se la pasa amargada, es rígida y espera que los demás lo sean. Por encima de todo, puede llegar a ser insoportable.
4. Palabras claves que la gente podría decir de esta mujer: está loca, es neurótica, es una cuaima, es pasivo-agresiva, entre otros apelativos.
ENFRENTANDO A LA BRUJA
La verdad, yo nunca me había puesto a pensar en esto sino hasta hace muy poco. Comencé a usar la imagen de la bruja cuando se me atravesaron en el mismo año varias mujeres que tenían el mismo propósito: joderme la vida (lo siento, no hay otra manera de decirlo). Entonces pude reflexionar acerca de la imagen que yo podría estar proyectando para que estas amargadas del cipote creyeran que tenían el derecho de meterse conmigo.
Ya en el libro de Nichols había unas ideas que recién ahora puedo identificar como valiosas. Usando la imagen de la Medusa, ella deja ver que no se le puede enfrentar directamente, so pena de quedar paralizado; que hay usar la vía indirecta.
En todo caso, fue con Alejandro Jodorowsky, gran tarotista y creador de la psicomagia, que aprendí que a las brujas hay que, definitivamente, ponerlas en su sitio. ¿Entra esto en contradicción con las recomendaciones de Nichols? ¡Para nada! Ambos autores indican que debemos hacer nuestra tarea de revisarnos y seguir adelante. Las brujas vienen a nuestra vida para indicarnos que hay algo que debemos cambiar en nosotros mismos si queremos llegar a nuestras metas.
En este sentido, no hay nada que hacer frente a una bruja, sino escapar a su encanto. Si uno se para en frente, digamos, a pelear con ellas, perderá la energía y saldrá perdiendo. Hay que darles la vuelta, ver qué nos engancha a ellas, y seguir adelante. Para pelear se necesitan dos y si una de esas mujeres locas se te para en frente y tú no le haces caso, no le quedará otra que ponerse histérica y gritar más y más duro, hasta que entienda que contigo no logrará nada; de seguro se irá a buscar a otra presa.
De manera que, recomendaciones puntuales:
1. Comportate como un “hombre”: si se te han acercado es porque perciben que no encajas en el estereotipo de macho vernáculo. Desde su perspectiva, eres el conejito con el que ellas se demostrarán lo fuertes y decididas que quisieran ser. Esto no significa que debas ser un patán, sino que quizás hay algunos elementos de la masculinidad que podrías desarrollar, como la firmeza.
2. Entonces, se firme. Se fiel a tus principios, ideas, deseos y acciones. Si es en lo que crees, sigue adelante y busca la manera de que las arpías no te convenzan de lo contrario. Nunca las enfrentes. Usa su misma estrategia, pero para mantenerte en tu camino sin desviarte.
A propósito, hay una loca en particular a la que le estoy profundamente agradecido. Para que le comprara el apartamento que yo le alquilaba, se inventó que tenía un comprador y que, por eso, yo tenía que pagarle lo que este supuesto comprador le daría en el tiempo que ella fijaba. De lo contrario, debía desalojar el apartamento, también en el tiempo que ella fijaba. Como cosa curiosa, la transacción se haría en dólares, fuera del país y no firmaríamos contrato de la venta. Apagadíta la dama, ¿no? Se “olvidó” de todas las reglas del juego (avisarme primero a mí, negociar el precio, seguir los pasos establecidos para una venta…) y, simplemente, quería mover todo a su favor, jugando a ser la hábil corredora de bienes y raíces que no era.
Lo primero que hice fue decirle que iba a pensarlo, averigué mis derechos y le dije que no estaba interesado en la operación. Además le informé que el tiempo legal del que yo disponía y que haría lo posible por mudarme antes. La mujer entró en furia. Desde ese momento nuestra interacción se volvió tormentosa. Gritaba, se ponía histérica pero decía que era yo el que estaba fuera de mis cabales. Yo nunca perdía la compostura, pero siempre fui firme. Ella no lo sabe, pero todos mis pasos fueron dados con asesoría de un abogado. Eso sí, no caí en la trampa; el abogado me proponía entablar un pleito para quedarme con el apartamento. Yo trabajé sólo para proteger mis derechos y salir lo más pronto posible de la relación que tenía con esta bruja. Como cosa curiosa, su madre, la verdadera dueña del apartamento, me llamó luego a pedirme que reconsiderara y que olvidara todo lo que la otra me había dicho. El apartamento estuvo vacío incluso mucho tiempo después de que me mudara.
EL DESPUÉS DE LAS BRUJAS
Para los que se han habituado a las brujas, salir de ellas puede ser un poco desconcertante. ¿Cómo vivir sin el drama, sin la intensidad novelesca con la que las brujas aderezan nuestra vida?
Para que algo nuevo aparezca, es necesario dejar que lo viejo y disfuncional se vaya. Así que, lo primero, es mantener siempre la intención de llevar una vida más saludable. Lo segundo, tener la esperanza de que lo nuevo será mejor.
Carl Gustav Jung, y con esto termino este post, estableció una escala erótica de mujeres. Jung dice que todos los hombres tenemos una parte psíquica del sexo opuesto, el ánima, y que esta ánima se proyecta en las mujeres que llegan a nuestra vida. Que las brujas dejen de perseguirnos significa, entonces, que nuestra ánima se está desarrollando, siguiendo ese patrón que Jung muestra con las siguientes imágenes:
- Eva (la de la Biblia): representa lo biológico y lo meramente impulsivo; supone la ausencia de individuación, pues es la fuerza bruta de la naturaleza. Ser presa de una bruja se ubica en este nivel, donde lo femenino pretende invadirnos completamente.
- Helena de Troya (la causante de la guerra de Troya): la energía femenina se erotiza un poco, permitiendo algunos valores individuales. Es el nivel de lo sexual, lo genital, lo que significa que esa fuerza desbordada se concentra en un área y permite el desarrollo de otras. Ya no es posible la invasión, pero sí cierta “locura temporal” donde sacrificamos algunas cosas “por culpa de esa mujer”. Sí, en el lenguaje coloquial eso se llama estar “encucado”.
- María (la madre de Jesús): la energía femenina empieza a espiritualizarse y entonces entramos en contacto con la devoción. En el plano físico encontramos mujeres que nos inspiran y nos llevan a hacer cosas maravillosas.
- Sofía (la sabiduría): entramos en contacto con lo universal femenino, con esa energía que nos fecunda sin pedir nada a cambio, y sin que nosotros sintamos que le debemos algo. Nos sentimos completos y, por eso, somos libres de las mujeres de carne y hueso. Nos podemos relacionar con ellas desde lo que somos, en relaciones más sanas y transparentes.









Chaman, me gusta mucho este post.
Sabes que hace poco me encontré con una bruja que me estaba ladillando en el trabajo, me gritaba a todo gañote lo que hacía “mal” y como cosa de autodefensa ni le paré un medio. Es decir, la dejaba gritando sola. Bueno, la mujer casi que se ha convertido en la Virgen María descendida de los cielos. Como buena psicoterapeutizada, desconfio aún de su lado oscuro, pero es impresionante.
También me gusta de tu post la profundidad psiquica con la que trabajas el tema, ni hablar del sueño. Pero hay un párrafo estupendisimo: “Esperemos que el héroe no destruya a las bestias, pues necesitará su energía y ayuda si quiere avanzar hacia la Ciudad Eterna cuyos portales son celosamente guardados. Él sabe que no puede, simplemente, apaciguar a estas bestias. Los buenos perros guardianes no pueden ser sobornados o engañados. Quizás si él encuentra una manera de aproximarse a ellos, sus ojos acostumbrados a la oscuridad guíen sus pasos a través de la de la noche hasta las torres doradas”
Muchas gracias y besos.
Si me permites quisiera hacer una interpretacion alternativa de tu sueño, sabiendo que no soy psicologo, solo un aficionado al tarot y muy al margen de las nefastas relaciones que has tenido con estas mujeres que llamas “brujas”.
Bien, me arriesgo a decir que tu sueño indicaba un paso hacia la adultes (la reunión en un bar), con todas las incertidumbres que eso acarrea a un adolescente, incertidumbres mas pronunciadas cuando se trata de un adolescente sexo-diverso.
¿Las poncheras estaban llenas de gasolina o agua? ¿a que se debe que hables del supuesto suicidio ritual como un “bautizo”? ¿Que es lo que le espera al joven inseguro, la muerte o un renacimiento?
¿Huir de la bruja joven no es acaso huir de la mujer en su plenitud sexual, oscura y misteriosa? Por un momento, al comienzo de tu relato pensé que de lo que querias huir era de la femineidad. Luego, cuando hablaste de comportarse “como un hombre”, (con esas mismas palabras, con lo que me dejaste perplejo), me lo confirmaste. La anciana en el ocaso de su sexualidad no era motivo de alarma, hasta que te diste cuenta que dentro de ella habitaba la misma fiera sensual y femenina que buscaba nacer, salir a flote, en el bar.
Los perros no son solo guardan el sendero correcto, el cual no puedes recorrer hasta que no logres reconocer lo que se esconde dentro de ti, la bruja sensual que llevas dentro (para mi, todas las imagenes y personas que aparecen en los sueños son simbolos del soñador mismo y hacen referencia directa a el), ellos son tambien la “conciencia” que te alerta, que te avisa sobre el peligro que estabas a punto de dejar salir desde tu inconsciente (usando el termino “inconsciente” de forma irresponsable como lo haria cualquier desconocedor de Freud).
Los cerdos me descolocan un poco, solo me atrevo a hacer conjeturas. Rememoro el pasaje de la Odisea donde Circe convierte en cerdos a la triulacion de Ulises. Los hombres complacen sus sentidos atiborrandose de la comida que ella les manda servir, por eso caen en la trampa de la bruja. Su pecado es, al parecer, no saber reprimirse, dar rienda suelta a sus impulsos.
Quizás lo que dejabas atras, de lo que huias, eran esos impulsos “retorcidos” (para seguir usando tus propias palabras), esa bruja sensual desenmascarada convertida en cerdo.
La ciudad dorada, por supuesto, es una clara señal de recompensa, de orden, una zona de completa seguridad que hay que alcanzar, luminosa, donde no llegan esas oscuras criaturas vestidas de negro a riesgo de quedar expuestas.
¿Me pregunto si antes de llegar al muro altisimo de madera corrias por un bosque? En mi mazo del tarot aparece un bosque sombrio. Por cierto, mi mazo se llama “El Tarot de las Brujas”, un detalle curioso verdad?
Aqui te dejo un enlace del arcano La Luna: http://www.mysticgames.com/mysticgames_cfmfiles/TarotInfo/showcard.cfm?CardID=63&DeckID=2
Antes de terminar quiero decir que no presumo de estar en lo correcto, eso es solo la interpretacion que yo te hubiera hecho de tu sueño en aquel momento… tampoco creo que “bruja” sea el apelativo correcto para denominar a cierto tipo de mujeres indeseables. Yo espero sinceramente que no hayas matado a la bruja que hay en ti. (en verdad creo que con el interes que muestras por el tarot, no lo has hecho). Como dice un proverbio que vino con mi paquete de cartas:
“every woman is a witch,
every witch is wise…”
^_^
¡Gracias Alicia!
Cazador de Unicornios, ¡gracias también! Tenía mucha curiosidad por conocer tus comentarios. De vuelta lo que te puedo decir es:
1. Los simbolos son densos, una interpretación nunca los agota. De hecho, ese sueño lo trabajé al menos 3 veces en contextos terapeuticos. Para mí lo único cierto es que se relaciona con la carta de la luna. Lo demás es sólo aproximación verbal a imagenes que van mucho más allá.
2. De tu interpretación me quedo con las preguntas en torno a lo femenino y, especialmente en torno a la relación con las brujas. De eso se trata. El marco general en el que lo pones, hasta podría referirse al jovencito aquel que pensaba que sería invadido por lo femenino negativo. Pero ese no es el que lee el sueño ahora. Asi pues, y pensando que quizás estás en lo correcto para “aquel momento”, lo importante es lo que dice el sueño para este momento.
3. En relación con lo anterior, me gusta más la estrategia lacaniana, no de interpretar los sueños, sino dejar que ellos nos interpreten a nosotros. Allí están, a medio camino entre el enigma y la pregunta que se le devuelve a quien los lee. Los sueños no están para ser cerrados con otro texto; están para ser abiertos y para que nos transformen mediante las preguntas que nos hacen.
4. En todo caso tienes razón. No se trata de reprimir esa energía de la bruja. Creo que para ser más específico, y en relación con la última parte del texto, se trata de tomar contacto con brujas como la de El Señor de los Anillos. Pero eso depende de cierta “purificación”. Atraemos lo que necesitamos y el punto del post es por qué atraemos lo que atraemos.
5. En mi caso ya no atraigo a las oscuras e inhabilitantes, sino a esas que nombras, porque ya he tomado contacto con mi propia sacerdotisa.
6. Respecto a los cerdos, la mitología griega los relaciona con Démeter, diosa de la fertilidad y la cosecha (La Emperatriz en el tarot). Interesante no? como lo maligno se disuelve en ese símbolo maternal. De acuerdo a ciertas guías para interpretar sueños, cuando un simbolo aparece repetido, es una manera de indicar que es “doblemente importante”. Lo maternal sanador como polaridad de lo oscuro…
Saludos!
Hola Chamánurbano,
¡ interesantísima la magia de tu mente !… motiva a la Bruja que hay en mi !
Algo de símbolos -basándome en Chevalier-:
1) Luna: correlaciona con el Sol -lo masculino-; no tiene luz propia -como Eva, ¿no? que tuvo que pedir la costilla-; cambia de forma; principio femenino. Símbolo de los ritmos biológicos; vida sujeta al nacimiento y la muerte; controla las aguas, lluvia, vegetación, fertilidad. Controla los tiempos universales. Es el primer muerto: tres noches del mes lunar, desaparece. Perséfone. Símbolo del conocimiento indirecto. La inconsciencia, la noche, lo velado, el sueño, la tristeza, soledad, la apariencia, la falsa ruta.
Selene dio a luz a Dionisio, ese dios que sufre de placer y place de doler.
2) Perros: ¡ claro, los can-cerveros, son perros ! que la cruzan a uno de un lado al otro del inframundo ! Anubis. Del mundo de las divinidades ctónicas. Trilogía de elementos: luna-agua-tierra, de los que conoce sus significaciones ocultas, hembra, adivinatoria, sexual. El perro es psicopompo -como Hermes-, guía al hmobre en la noche de la muerte, tras haber sido compañero en el día de la vida. El perro es guía para las almas.
3) Cerdos. Casi siempre simbolizan las tendencias oscuras, la ignorancia, la gula, la lujuria, el egoísmo… “goza del fango y del estiércol” (tanto así que hay religiones en que se prohibe comerlos). El cerdo está en el centro de la rueda tibetana. Circe -de la Odisea- era maga y metamorfoseaba a los hombres en cerdos cuando éstos la importunaban con su amor. Se dice que no debe dársele perlas -verdades espirituales- a los cerdos.
La muerte es necesaria para el renacimento… y ahí encontrarás tu tierra dorada… (y como el sueño es arquetípico, la encontrarás)
Después de estos años que han pasado, ¿has tenido nuevos sueños que aludan a alguno de estos símbolos tan potentes?
Si te gustan estos temas -y no lo has hecho ya- lee mitología, símbolos, ilíada y odisea, eurípides, sófocles y esquilo, mircea iliade, joseph campbell, jung.
Por último, ¿cómo identificar una bruja?… ¡¡ por el grano de su nariz !!….
Saludos !!!